Sobre el Proyecto
El cliente quería una cocina que funcionara como punto de encuentro, no solo como espacio de trabajo. Los frentes se fabricaron en tablero con acabado madera oscura y ranurado vertical continuo, tanto en los muebles bajos como en las columnas altas que integran horno y cafetera. La isla central lleva encimera y frente en mármol de una sola pieza, con grifería en negro y latón. En los muebles altos combinamos puertas ranuradas con paneles de vidrio estriado enmarcados en latón, iluminados desde el interior. Diseñamos y fabricamos cada mueble en nuestro taller, ajustado al milímetro a esta cocina.
El Desafío
El reto principal fue mantener el mismo ranurado vertical, sin cortes visibles ni desajustes de veta, en superficies muy grandes: los frentes bajos, las columnas de electrodomésticos y los muebles altos. Un pequeño desfase entre paneles fabricados por separado se nota de inmediato en un patrón repetitivo como este. Al cortar y fresar todos los tableros en nuestra propia planta, con la misma configuración de máquina, garantizamos que el ranurado continuara sin interrupciones de un mueble a otro — algo difícil de lograr si las piezas se producen en talleres distintos.